Cobertura

Publicado marzo 14th, 2017

Un día en el festival NRMAL

Los pasados 11 y 12 de marzo se llevó a cabo otra edición del festival NRMAL, mi primer edición, iba muy ciego en cuanto al público, solo sabía que se presentaban bandas que ni puta idea de quiénes eran y que era muy hipster y vaya sorpresa al descubrir batos en vestido, hombres con pijamas de cocodrilo y niños punk pateando asientos de hule.

Las casi dos horas para llegar al lugar me pusieron de malas pero eso no provoco que mi euforia por la primer edición de Nrmal a la que asistía se perdiera, mi intención era ver a todas las bandas posibles, menos a Clubz, nunca me han gustado, a pesar de que hacen buena música, se me hacen muy fresas.

Por los motivos de retraso no llegué a las primeras bandas, pero alcancé una parte de Pirámides unos chicos de monterrey que tienen una propuesta entre lo psicodélico, rockero y experimental, de ahí entré a tomar fotos a un DJ que tocó enseguida, Al Lover, “solo tienen tres canciones” esas fueron las palabras del sujeto de seguridad que se encargaba de tener el orden en el pit de foto, por un instante me dije “Está bien, tres rolas”, pero después me puse a pensar “¿Cómo diferencian los de seguridad cuando ya fueron tres rolas si un DJ Set consiste en que la música se mantenga continua?”, realmente sigo preguntándome eso porque nunca vi las tres canciones y el momento en que el de seguridad nos corriera.

Al Lover

Al Lover

Pero como la electrónica no era lo mío y había otro escenario, el cual no había visitado, me decidí por ir, aunque también termine huyendo a los 10 minutos, ya que el Trap de Fntxy & Yoga Fire eran lo suficientemente agresivos para mi gusto, a pesar de ello, he de reconocer que los traperos saben prender al público y tienen unos samples muy buenos, que ese es más trabajo del DJ que de ellos.

Poco después de mi huida del escenario del trap, decidí visitar las otras atracciones que el festival tenía, la comida, una parada obligatoria, pero un poco elevada de precio, la cerveza, igual de elevada (aunque eso no evitó me comprara 2 en los dos días de festival, una por día) y la mercancía, donde mi comprador compulsivo buscaba una playera chida para añadir a la colección.

 Fntxy & Yoga Fire

Fntxy & Yoga Fire

El ambiente era agradable, no se pasaban mal las horas, nadie se apretaba para estar frente a la valla del escenario, todos tiraban su basura en los botes y sonreían a cada paso, se convirtió en uno de mis festivales favoritos por su ambiente en general.

Para continuar la rutina de bandas vi a Trementina una banda chilena que de México se iría a Texas a tocar en el festival SXSW, pero que por extrañas razones a tres de sus integrantes les denegaron la entrada a E.U, provocando se quedaran en México varados sin destino alguno por algunas semanas; Ellos tienen un sonido muy Noise con tintes de Lo-fi pero que no llegan al garaje, muy tranquilos para el género, pero muy ruidosos para no serlo.

Trementina

Dorit Chrysler fue el acto siguiente y no la conocía hasta ese entonces, había una cantidad enorme de instrumentos en el escenario, haciéndome pensar se trataba de una gran banda, pero me equivoqué, esos instrumentos eran de la banda que seguía en ese escenario, tan solo una chica con un traje totalmente lila y un Theremín estaban ahí al frente acompañados de pistas preestablecidas, un show que realmente me hizo sentir la música recorrer mi cuerpo, esos sonidos tétricos del instrumento que no se toca y las vibraciones que se transportaba mediante un gran sonido hacían a todos moverse de un lado a otro.

Dorit Chrysler

Al terminar el show me fui al escenario que se encontraba un poco alejado a presenciar una banda ruidosa y que era digna de un famoso Slam o de golpes en las costillas, Running es su nombre y vienen de Chicago, no, no los conocía, pero al escuchar esas estridentes guitarras con distorsión, me dije “De aquí soy, es lo más punk que encontraré en el festival”, lo realmente sorprendente no era que fuera la única banda con ruidos para matear, sino que nadie lo hacía, nadie se movía y al terminar las rolas se escuchaban aplausos sofisticados como en una orquesta cuando termina la séptima sinfonía de no sé quién.

Running

Al terminar lo ruidoso era la hora de bailar, y realmente me gustan muy pocos creadores de electrónica, pero el Chileno Aye Aye tiene algo en sus piezas que me provoca mover los pies, un techno muy visceral e inhumano, con piezas que pareciera las canta un demonio, tal vez su paso por bandas y su experiencia como músico me hizo crear un gusto hacia él, ya que soy de los que piensa que los que se van a la electrónica, no tienen talento para tocar un instrumento, pero él, pasando por varias bandas tocando instrumentos, me hizo pensar en que era una faceta más de un creador y una persona que sí sabe tocar algo y no le hace a la mamada en una tornamesa y a los distorsionadores.

Porches y Holly Wave fueron buenos shows, pero para mí no significaron más que un show más de indie pop por parte de Porches y uno con sonido a la The Velvet Underground por cortesía de Holly Wave, tal vez estaban celebrando los 50 años del disco The Velvet Underground & Nico que cumpliría 50 años de su lanzamiento al día siguiente.

Jesse Baez otro trapero que se colocaba en el cartel me hizo pensar en la fuerza que está tomando el género y de cuantas personas que dicen “odiar el reggaetón”, aman el género que es la forma light de introducirlos a este, está bien, digo, tolerancia de géneros, puse atención a las letras y me di cuenta que es una vil canción de reggaetón un poco más propia, con un lenguaje más limpio o educado, y que tiene ritmos menos agresivos y súper bailables, no es necesario “darle duro contra el muro” para bailar el género, tan solo puedes moverte de un lado a otro como escuchando a una banda con sonido pop.

Jesse Baez

Enseguida entró Tasha the amzon, quien me sorprendió con un rap muy honesto, hablando de arte, fiesta y vida, con bases Hard Core y que me hizo creer otra vez en el Rap femenil de Estados Unidos y que no todos son una Azealia Banks o Iggy Azalea “jugándole al verga”.

La noche estaba por concluir y yo solo tenía una cerveza en mi cuerpo y un té de manzanilla que me regalaron los chavos de prensa, estaba cansado y llevaba cerca de 8 horas caminando con una mochila, ya que nunca se me ocurrió bajarla cuando me encontraba parado.

Moon Duo era una de las únicas bandas que conocía, su disco Shadow Of The Sun cambió mi forma de ver el pop, y me abrió un panorama al género, a ellos les debo muchos gustos culposos, su show fue muy bueno, canté algunas canciones y bueno, los visuales provocaban que hasta me sintiera en ácidos, la mezcla de la psicodelia que es muy característica de la banda ponía a todos en trance, o tal vez no era eso, tal vez era toda la hierba que muchos asistentes estaban quemando.

Moon Duo

Para terminar la noche y emprender el camino al lugar donde me quedaría esa noche, vi medio show de The Brian Jonestown Massacre quienes sin duda alguna, si cerrabas los ojos, te transportaban a los gloriosos 80, donde terminaba la psicodelia y se juntaba el punk con el grunge, una mezcla infinita de géneros se hizo presente y la música realizaba su cometido en el festival, olvidarte de los problemas y disfrutar de la vida, los sonidos y cada una de las veces que exhalas e inhalas (respiras).

Ese fue el primer día de festival, donde había gente totalmente liberal, atuendos que solamente había visto en reportajes de vice, perritos (por cierto que mala onda de los dueños, no creo que un perrito soporte el ruido de un festival así), mezcal de $80 pesos, ósea aguas locas pa´ “hípsters” y un sinfín de peinados extravagantes y tenis y playeras que querría tener…

Disfruta de los instantes que capté en el primer día de actividades del festival NRMAL.

Fotografías por: David Zuriaga

El bato que escribe de rock, toma fotos a bandas y que toma café, me gusta el Punk. Freelance

Tags: , , , , , ,




Back to Top ↑